Pescadores I, del abandono a la acción proactiva.

Hay problemas que no surgen de repente. Se van fraguando lenta y silenciosamente. Semana a semana; mes tras mes; año tras año. Hasta que un día alguien se topa con ellos, y si es su obligación, debe encararlos. Eso es precisamente, lo que ocurre con los apartamentos que IPAPEDI posee en el Conjunto Residencial PESCADORES I, en Tucacas, estado Falcón. En el año 2011, hace ya quince años, IPAPEDI adquirió 18 apartamentos, tal vez, con un discurso comprensible: ponerlos al servicio de los profesores de la UC y sus familias, ofreciéndoles un espacio para el esparcimiento, disfrute y recreación. Era una inversión patrimonial dizque para el bienestar del estamento profesoral. Quince años después, la dura, ruda y cruda realidad nos obliga a formular una pregunta incómoda, pero necesaria:
¿Está cumpliendo PESCADORES I con el fin para lo cual fue adquirido?
La respuesta no puede ser afirmativa. Lamentablemente. Hoy (octubre 2026), encontramos que en PESCADORES I, el Instituto tiene una deuda acumulada de 17.080,84 dólares por impagos del condominio. Pero el problema no termina allí. La deuda continúa creciendo a una rata de 1.000 dólares mensuales. Es decir, cada mes que pase sin darle solución, la deuda se hace mayor y, por consiguiente, el problema se agudiza.
Quizás lo más preocupante no sea solamente la deuda, de por sí inconveniente. Lo verdaderamente preocupante, es que estamos frente a un bien patrimonial cuya utilidad es nula. ¿Por qué? Porque al deterioro físico de la mayoría de los apartamentos se suma la precariedad de buena parte de su equipamiento: aires acondicionados dañados, puertas deterioradas, cocinas y neveras que requieren reparación o simple sustitución; entre otras necesidades, que ya han sido debidamente evaluadas. Aún así, hay algo quizá más preocupante. Aun cuando lográsemos adecuar físicamente los apartamentos, debemos preguntarnos:
¿Tienen nuestros profesores capacidad financiera para disfrutarlos? La respuesta, creemos, no sería un SÍ categórico. Para la gran mayoría de los profesores UCistas, y no hay que ser adivino, estos paseos que, podrían ser hasta saludables, no son realmente posibles. Al menos para la inmensa mayoría. Un fin de semana en Tucacas, ha pasado a ser algo así como un sueño irrealizable. Así, entonces, nos encontramos ante una especie de paradoja existencial: IPAPEDI posee 18 apartamentos destinados al disfrute de sus profesores, pero los profesores no pueden disfrutarlos. Tenemos un patrimonio colectivo para el disfrute, pero muy poca capacidad individual de utilización.
Por otra parte, contamos con apartamentos, pero sufren de deterioro. Tenemos sí, una deuda que crece y también tenemos un patrimonio que permanece de hecho improductivo, desde el punto de vista de su beneficio. Y es precisamente allí donde comienza el verdadero desafío al nuevo IPAPEDI. Gerenciar con altura de miras significa, fundamentalmente, hacerse cargo de aquello que no funciona y encontrar la manera de transformarlo para que funcione. Por eso hemos decidido mirar y encarar de frente a nuestro patrimonio en Pescadores I sin ocultar su realidad. Sin caer en la tentación de convertir el problema en una simple queja. No; hemos asumido la histórica responsabilidad de rescatar a IPAPEDI. Y no para quedarnos solo en el lamento. Hemos sido elegidos para resolverlos. Pescadores I debe dejar de ser una carga patrimonial tóxica para comenzar a ser concebido como una oportunidad de recuperación, reorganización y servicio.
Estamos demandados y obligados a estudiar alternativas. Revisar el modelo de utilización. Evaluar el estado real de los apartamentos. Determinar cuánto cuesta recuperar cada unidad. Analizar la situación del condominio. Estudiar mecanismos que reduzcan la deuda y detengan su crecimiento. Y, sobre todo encontrar, si es posible, las fórmulas que hagan que ese bien colectivo vuelva a cumplir con su propósito esencial: estar al servicio de los profesores y sus familias.
Hago del conocimiento a todos nuestros asociados que, a cargo de ello, están las distinguidas profesoras Daniela Bolaños y Glency González, tesorera principal y suplente, respectivamente, del Consejo de Administración del Instituto. Ellas tienen conciencia de que, si se desean cosas diferentes; entonces, no se debe seguir haciendo lo mismo. Quizás haya que explorar y asumir nuevos esquemas de administración, utilización, mantenimiento, alianzas o aprovechamiento del patrimonio. Lo que no podemos hacer es permanecer inmóviles, mientras una deuda aumenta en mil dólares cada mes y el bien permanece casi inutilizado.
El bien patrimonial tiene sentido cuando sirve. Hay una convicción que es el centro de nuestra gestión: El patrimonio de IPAPEDI no existe para contemplarlo desde el cribado pretérito; existe para que sea instrumento de servicio en el presente para el estamento profesoral. Cada apartamento, cada inmueble, cada activo y cada recurso tiene sentido en la medida en que pueda traducirse en bienestar para nuestros asociados. Por eso, Pescadores I debe formar parte de nuestra agenda de prioridades. No prometemos soluciones mágicas. Prometemos algo que quizá sea más importante: trabajo, estudio, transparencia, creatividad y voluntad para encontrar soluciones. Tenemos y contamos con las mejores voluntades y capacidades UCistas. Y precisamente por eso estamos convencidos de que un problema de esta magnitud no puede ser superior a nuestra capacidad colectiva para enfrentarlo y resolverlo.
Pescadores I no puede seguir siendo un patrimonio inmovilizado. Tiene que volver a tener vida. Tiene que volver a tener los visitantes que lo disfruten. Tiene que volver a recibir las familias. Tiene que volver a cumplir la razón para la cual IPAPEDI existe. De la preocupación a la ocupación. Cuando asumimos la conducción de IPAPEDI dijimos que veníamos a recuperar el sentido previsional de nuestra institución.
Eso significa también recuperar el sentido del propósito de nuestro patrimonio. Pescadores I es una expresión concreta de ese desafío. Tenemos frente a nosotros 18 apartamentos. Tenemos una deuda. Tenemos deterioro. Tenemos bajo índice de ocupación.
Profesor(a), liderar y gerenciar a IPAPEDI no es solamente custodiar un patrimonio. Es lograr que ese patrimonio vuelva a cumplir su propósito. Y ese propósito, ayer como hoy, tiene un nombre: los profesores y sus familias. Así, entonces, decimos: PESCADORES I del abandono irresponsable a la acción proactiva.