Según estudio: El 92% de los Venezolanos no está ahorrando.


La crónica de hoy domingo, la dedico con cifras, datos y números (CDN) a reiterar mi denuncia sobre la irresponsable quimera bursátil, con la que el actual ilegítimo presidente de IPAPEDI y algunos de sus privilegiados, en número cada vez menor, pretenden manipular el serio estado de necesidad colectivo que afecta al estamento profesoral UCista. Pareciese que cada tres (3) años, como en un ciclo, el susodicho presidente ensaya una nueva estratagema que, en esencia, no es más que una más de sus astucias, y como en todas: un artificioso engaño.
En efecto, en junio de 2022, el desde entonces ilegítimo presidente, acompañado, según fueron sus palabras, por Ani Evies y Betty Guillén, vicepresidenta y tesorera, respectivamente, de nuestro instituto de previsión y ahorro, nos dijo que el Proyecto Recreacional Chichiriviche, en el que se había invertido la considerable cantidad de un millón de dólares, era a saber: la obra emblemática y de orgullo del equipo IPAPEDI; a lo que añadía que debía ser, por consiguiente, también de orgullo para los profesores de la UC, habida consideración de que, con dicha obra, quedaban “garantizados y resguardados los ahorros del profesorado”. Hoy, la obra, como sabemos, es apenas una mole de bloque, cabilla y cemento que yace –como lo hemos dicho– enferma de patología estructural y a merced del salitre que cada día la carcome más.
Tres años después, es decir, en junio de 2025, el ilegítimo apela a una nueva estratagema, esta vez, la de la fantasía o quimera bursátil, según la cual, “los profesores de la UC somos los únicos profesores universitarios de Venezuela que somos accionistas e inversionistas en la Bolsa de Valores de Caracas”. A modo de refutación de tamaño engaño, copio y pego una investigación reportada por banca y negocios en la que se testimonia la pura y dura realidad por la que en estos momentos atravesamos los venezolanos en general, y de la que, por supuesto, los profesores de la UC, no estamos exceptuados. Se anexa lo indicado:
Al grano: Leonardo Soto, economista venezolano, precisó que desde hace más de 10 años, los venezolanos no ahorran y, que si tuviesen el ingreso suficiente, «no lo harían porque no lo consideran apropiado en una economía tan cambiante». Soto, que es economista y analista de contextos socioeconómicos, añadió también que el 70% del ingreso familiar se gasta en alimentos y en medicamentos, según el último estudio publicado en junio de este año, llamado «Tendencias de Consumo y Condiciones de Vida». Soto, particularizó, con insistencia, que sea cual fuere la cantidad de dinero que ingrese al hogar, incluyendo a los que les llega un poco más, lo siguen destinando en su mayor parte a la alimentación y a la salud del grupo familiar.
Y comentó, adicionalmente, que un 20% del ingreso familiar se invierte en educación para los hijos, bien sea pequeños, adolescentes o inclusive, en la etapa universitaria. El economista Soto apuntó que un solo el 5% del ingreso familiar se invierte en distracción, mientras que el otro 5% restante, el venezolano lo echa a pérdida bien sea por la inflación, o bien sea por el diferencial cambiario u cualquier otra distorsión económica.
En tema aparte, manifestó que la curva de vida promedio para un modelo de negocio nuevo en el país es de solo 2 años actualmente, 3 años si está en su mejor momento y «si supera esa curva, hubo investigación». Soto, sin perder de vista la consideración de los contextos del caso, sostuvo a través de Unión Radio, que Venezuela socioculturalmente sigue teniendo una ciudadanía adaptada al tema salarial. Y, quizá para la mayor comprensión de este asunto, agregó que el 92% de los venezolanos no está ahorrando. Y algo más concluyente: «hace más de 10 años, no ahorran y, de hecho, si tuviesen el ingreso suficiente para ahorrar, no lo harían porque no lo consideran apto o apropiado en una economía tan cambiante».
Profesor(a), más claro imposible. Como solemos decir coloquialmente. Ayer (2022), se nos pretendió cautivar con el espejismo de Chichiriviche. Ahora (2025), insisten en hacernos creer la farsa e irresponsable fantasía o quimera bursátil. No es justo. Basta de engaños, porque para lo único que sirve la mentira, es para cuando se diga la verdad, nadie crea.