¡HABEMUS CAMIONETA!

¡HABEMUS CAMIONETA!

De recibir un problema a recuperar un activo. En mayo pasado, tras ganar un proceso electoral demorado durante cuatro años, asumimos la Presidencia del Consejo de Administración de IPAPEDI. Digo asumimos, y no recibimos, porque quien ejercía de hecho y no de derecho la presidencia, hasta el último momento no hizo entrega formal, la que corresponde conforme a la normativa institucional y la mínima decencia del caso. Ni hizo acto de presencia. Ante esa circunstancia, la nueva administración hizo cuanto debía hacer: Dejar constancia. Para ello, se redactó un Acta de Recibimiento. Y comenzamos a conocer, a beneficio de inventario; de la realidad patrimonial, administrativa y operativa de la institución que asumíamos. Y, entre todo aquello, estaba la camioneta oficial del IPAPEDI, en un calamitoso estado.

Antes, pudimos saber que había sido llevada en grúa a un taller mecánico, dicho taller, lógicamente, demandaba el pago por concepto del tiempo de estacionamiento del vehículo. El motor estaba fundido. El aire acondicionado, inservible. El alternador quemado. El sistema de enfriamiento colapsado; amén de otros daños ocultos. En fin, un bien activo que debía estar al servicio del IPAPEDI, se había convertido en un problema, y no menor, por cierto. Un desafío más. El liderazgo del IPAPEDI de las buenas y mejores voluntades y capacidades UCistas, no podía limitarse a quejarse y gimotear ante tamaña irresponsabilidad. Debía asumirlo y lo más importante, resolverlo. Allí comenzó la historia de la presente crónica. Un relato que tiene que ver con una de las mayores fortalezas que creemos tener en nuestra gestión: el capital relacional. Porque IPAPEDI no solamente posee bienes y patrimonio moral. Tiene algo más e igualmente importante: personas, amigos, profesores, profesionales, instituciones relacionadas y voluntades que creen posible que lo que ha sido desmejorado, se puede recuperar y reconstruir. A Dios gracias, encontramos esas voluntades. Nos donaron un motor. Y otros componentes necesarios.

Y con trabajo, gestión y perseverancia logramos recuperar la camioneta. Hoy está operativa. Lo que ayer era un bien condenado a ser tóxico, hoy vuelve a ser un activo de la institución. Y aquí está, para nosotros, la verdadera significación de esta narrativa.

No se trata solamente de haber reparado y recuperado la camioneta. Se trata de haber demostrado que hay manera de gerenciar eficazmente. Asumir un problema y convertirlo en una solución. Heredar un bien inoperante y devolverle su operatividad. Algo semejante habíamos hecho antes con la planta eléctrica. ¡Nuestra radiante planta eléctrica!

Hacer posible que las cosas sucedan, pienso, es un modo de empezar para que se perciba nuestra gestión. Que se sepa que estamos para recuperar; rehabilitar; reconstruir y poner nuevamente al servicio de los profesores aquello que por igual pertenece a IPAPEDI. Gerenciar patrimonio no es solamente ampliarlo. También es conservar el que se tiene. También es recuperar. No es solamente recibir bienes. Es asumir la responsabilidad de mantenerlos y hacerlos producir su mayor utilidad institucional.

Hay una expresión que cada vez debe cobrar mayor sentido para nosotros: Lo que se quiere, se cuida, y lo que se cuida, perdura. Queremos a IPAPEDI. Por eso haremos todo para que perdure. Queremos que IPAPEDI vuelva a ser una institución fuerte, útil y próxima a sus profesores. Por eso recuperaremos todo cuanto pueda recuperarse.

Y queremos que el patrimonio forjado y construido durante más de seis (6) décadas por el profesorado de la Universidad de Carabobo permanezca, y se multiplique en beneficio del estamento profesoral del presente y del futuro. Profesor(a), el arreglo y vuelta a casa de la camioneta oficial de nuestra caja de ahorro previsional, es apenas un pequeño episodio dentro del marco de un propósito mucho mayor. Los grandes cambios institucionales, como lo sabemos, también comienzan con pequeñas cosas. Una planta eléctrica que vuelve del descuido a funcionar, debe ser atendida y mantenida. Una camioneta que regresa de su abandono, vuelve a ser útil y de nuevo a circular, que es su forma de vivir. Un proyecto que vuelve a nacer.

IPAPEDI es una institución que vuelve a recuperar su capacidad de servir. Por eso hoy no queremos simplemente anunciar que la camioneta fue reparada. Queremos anunciar algo más importante: ¡HABEMUS CAMIONETA! Y con ella, una certeza:

En IPAPEDI no estamos solamente para administrar lo que encontramos. Estamos para recuperar, cuidar y hacer crecer lo que pertenece a todos. Porque conforme a lo dicho: lo que se quiere, se cuida, y si se cuida, perdura.

¡Vamos a por ello!