Después de la espera, el Renacer

El viernes 8 de mayo de 2026 quedará inscrito, sin duda, en la memoria institucional de la Universidad de Carabobo. Será una fecha de profundo significado democrático. Luego de cuatro años de larga espera, finalmente se llevaron a cabo las elecciones de IPAPEDI.
Un proceso que testimonió, a las claras, la madurez cívica, el compromiso universitario y el talante democrático del profesorado UCista. El resultado obtenido por el equipo cuya propuesta fue la Sinergia de las Mejores Voluntades y Capacidades UCistas no pudo ser mejor, pues fue contundente, sin dejar espacio para la duda.
Pero más allá de los números, lo mayormente trascendente es el mensaje que emerge de esta jornada: la comunidad profesoral habló con claridad y expresó su deseo inequívoco de cambio y renovación, pero también de reencuentro y reconstrucción institucional. Hoy, ya proclamado como el nuevo presidente del IPAPEDI, quiero dirigirme no solo a quienes nos acompañaron con su confianza y su voto, sino a todos los profesores, activos y jubilados, de nuestra universidad. Para mí, a partir de este momento, desaparecen los sectores y parcelas. Existe, sí, una sola causa superior que, con fuerza, nos convoca a rescatar y fortalecer la seguridad social, centrando nuestra atención en la salud del profesorado universitario. Ya lo dijimos, y lo decimos: la salud constituye el supra valor de la vida. Sin salud, todo lo demás pierde sentido.
Por ello, que no haya dudas, el gran horizonte de nuestra gestión estará centrado en dignificar la protección social de nuestros profesores, colocando su bienestar humano por encima de cualquier diferencia circunstancial. Hemos sido y seremos categóricos, IPAPEDI no debe ser concebido, en su actividad fundamental, como un ente de intermediación financiera: Debe por tanto, según su origen y nuestro parecer, volver a ser un espacio de encuentro, confianza y esperanza compartida para el logro social, en su expresión mutualista.
Por otra parte, deseo igualmente expresar, con absoluto respeto, mi reconocimiento a la Dra. Henrriette Kukec, quien con gran dignidad fue mi contendora en esta campaña electoral. Es para mí un asunto de principios, que las diferencias de toda contienda democrática no deben jamás eclipsar el respeto que merece el otro, aun como adversario, cuando opta por el deber de exponer sus ideas a la consideración y juicio de la comunidad universitaria. La democracia, bien vista, se ennoblece cuando los adversarios se reconocen mutuamente con la debida dignidad y respeto. Asimismo, expreso mi más sincero agradecimiento al actual liderazgo institucional universitario que acompañó este proceso, que no vacilo en calificar de histórico. A los siete decanos de nuestras
Facultades, al Vicerrector Administrativo Dr. José Angel Ferreira, así como a los representantes profesorales ante el Consejo Universitario; y, muy especialmente, a nuestra Rectora Magnífica, la Dra. Jessy Divo, cuya actuación institucional contribuyó, decisivamente, a fortalecer la confianza en la reciente consulta electoral universitaria.
Nada grande en materia de interacción humana puede construirse desde la fragmentación y la división. La hora difícil, por otra parte, nos reclama unión de las mejores voluntades y capacidades, tanto como el desprendimiento y grandeza. La Universidad de Carabobo, así lo creemos, necesita que todos quienes hacemos parte de esta comunidad de intereses comunes, trabajemos juntos para darle mayor vigor y esperanza a las instituciones que sostienen la vida profesoral. Y como si el calendario hubiese querido revestir este momento histórico de una sensibilidad aún mayor, recordemos que hoy domingo en Venezuela celebramos el Día de la Madre. Quiero entonces hacer llegar mi felicitación a todas las madres del mundo y, muy especialmente, a todas las madres profesoras UCistas.
Mujeres admirables que han sabido conjugar en su ser la grandeza de la maternidad con la alta misión de la docencia universitaria. En ustedes, amigas y colegas, convergen la ternura, el conocimiento y la sapiencia, y quién lo duda, también la sensibilidad y el compromiso. Dentro y fuera de las aulas, son ustedes sembradoras del mejor futuro de nuestro país.
Profesor(a), hago votos porque este nuevo tiempo que habremos de impulsar para el IPAPEDI sea uno de sinergia, de encuentro y de fuente de esperanza colectiva. Porque cuando una comunidad decide unirse alrededor de la vida, de la salud y de la dignidad humana, ningún obstáculo lo puede impedir. La presente entrega la acompaña una fotografía de tres ex rectores magníficos de nuestra UC: de izquierda a derecha Elis Mercado Matute, Gustavo Hidalgo Vitale y Alejandro Zahlout Gómez; ellos nos sugieren y hasta demandan que retornemos al IPAPEDI al sueño fundacional de hace 65 años.
¡Vamos a por ello!