Sinergia UAMI

Sinergia UAMI

Durante años, los servicios médicos asistenciales de la Universidad de Carabobo han funcionado sin la debida alineación estratégica. Cada dependencia en particular ha procurado cumplir su misión con esfuerzo y compromiso, pero lo han hecho, en buena medida, en modo fragmentado, atomizado, sin el necesario abrochado estratégico para multiplicar capacidades, compartir fortalezas y ofrecer respuestas integrales a quienes más las necesitan.

Los tiempos difíciles, sin embargo, llevan en su seno la posibilidad de enseñarnos que el trabajo, cuando es mancomunado, supera el esfuerzo individual aislado; en otras palabras, que la sinergia de las mejores voluntades y capacidades UCistas siempre habrá de producir mejores resultados que la simple suma de aportes sin el debido sincronismo del sentido de los propósitos.

Desde el mismo momento en que asumimos la responsabilidad de ejercer la presidencia del Instituto de Previsión y Ahorro del profesorado UCista, hemos sostenido y mantenido una convicción que ha orientado cada una de nuestras acciones: la salud constituye el supra valor de la vida. Sin salud todo lo demás pierde su sentido. Podríamos diferir en ideas, enfoques o pareceres, pero existe un espacio donde todas las mejores voluntades y capacidades deben encontrarse: en el cuidado de la salud y el bienestar de nuestra comunidad universitaria. Con esa visión hemos venido construyendo puentes, usando siempre la sinergia como la herramienta clave.

Los encuentros sostenidos con la APUC y con la UAMI no han sido inútiles. Han sido, por el contrario, reuniones dialógicas, momentos para imaginar una nueva forma de trabajar en la que cada institución aporte lo mejor de sí y donde el beneficiario final, eso sí, sea siempre: el profesor universitario y, por extensión, toda la comunidad UCista, entendida esta como una comunidad mutualista.

Como fruto de esa voluntad compartida, IPAPEDI y la APUC hemos acordado la recuperación de los servicios de salud del estamento profesoral que, por mucho, habían funcionado en El Trigal. Esto, a los fines de potenciar la atención en áreas como traumatología y fisioterapia, medicina familiar, psicoterapia, odontología general y especializada; pero esta vez concebidos como extensiones clínicas académicas de las Facultades de Ciencias de la Salud y Odontología, destinadas desde luego a la atención del profesorado, pero siendo extensivos a toda la comunidad universitaria. Se trata, como puede apreciarse, de una alianza que permitirá fortalecer servicios destinados a preservar la calidad de vida de quienes han dedicado su labor profesional a formar las futuras generaciones de profesionales.

Con la misma convicción, con la UAMI hemos acordado sinergizar para poner en funcionamiento una Unidad de Quimioterapia e Inmunoterapia. Un proyecto de profundo contenido humano que representa una esperanza más para quienes enfrentan graves enfermedades de enorme impacto vivencial. Allí, la tecnología, el conocimiento científico y el mutualismo institucional habrán de converger para poder ofrecer atención a los que más la necesitan.

Como un buen efecto del uso de los capitales relacionales de los Dres. José Angel Ferreira y Oscar Mora, en UAMI contamos ya con cinco (5) sillones nuevos (aún en sus cajas), que son como el mostrado en la foto que acompaña a la presente crónica. En dichos sillones, se administrarán los tratamientos quimio e inmuno terapéuticos que nos llenan de optimismo y alegría. Cabe bien señalar que estas iniciativas han sido alentadas y apoyadas por nuestra rectora magnifica Dra. Jessy Divo de Romero, y trascienden los acuerdos episódicos.

Representan, según nuestro parecer, un cambio en el paradigma operativo en la UC. Nos demuestran a las claras que las dependencias universitarias no están condenadas a caminar por senderos paralelos. Por el contrario, nos animan en la idea de unir sus capacidades, compartir recursos y trabajar alrededor de objetivos y metas comunes.

Así, igualmente, vemos cómo nace el Ecosistema Sanitario Autónomo (ESA) al servicio de las personas que tenemos la dicha de compartir nuestra existencia en los espacios de nuestra casa de estudios. La sinergia de las mejores voluntades y capacidades UCistas no es solo un decir. Es una manera de ejercer la gestión pública universitaria. Es reconocer que ninguna dependencia, por sólida que sea, puede enfrentar sola los enormes desafíos que hoy nos impone la cruda y dura realidad del país. Pero también, la oportunidad de comprender que, cuando las voluntades y capacidades convergen, aparecen soluciones que antes parecían inalcanzables. Promover la salud es cuidar la vida. Cuando la salud se convierte en el epicentro del deber de cuidar desaparecen las fronteras sectoriales y emerge lo más noble de la universidad.

Profesor(a), nada está por encima de la salud. Ese convencimiento seguirá siendo el principio rector de nuestra gestión en IPAPEDI y el compromiso que orientará cada alianza, cada proyecto y cada decisión que emprendamos. Cuando algo se quiere, se cuida y si se cuida, perdura. Los Consejos de Administración, Vigilancia y Delegados estamos convencidos de que la verdadera grandeza de nuestra institución de previsión social se mide por el bienestar integral que sea capaz de generar para quienes somos parte de ella.

¡Vamos a por ello!