¡Tres sueños, tres proyectos! Que sean realidad: ¡Vamos a por ello!

¡Tres sueños, tres proyectos! Que sean realidad: ¡Vamos a por ello!

Habiendo transcurridos 75 días (dos meses y medio) de trabajo intenso, dedicación y compromiso, hoy vemos los resultados. Setenta y cinco días en los que las buenas voluntades y mejores capacidades del nuevo IPAPEDI, se han conjugado y sinergizado para transformar tres sueños en tres proyectos al servicio del supra valor de la vida que es la salud de nuestros profesores UCistas. Hoy podemos decir, con honda satisfacción, que hemos alcanzado ese propósito.

El sueño de una Unidad de Cirugía Ambulatoria, para saldar una deuda histórica de nuestra universidad en materia de atención quirúrgica; el sueño de una Unidad de aplicación de tratamientos de quimioterapia e inmunoterapia, para acompañar a quienes enfrentan enfermedades que exigen atención especializada; y el sueño de reactivar los servicios médicos de la APUC, para recuperar espacios de atención y bienestar profesoral, han dejado de ser meras aspiraciones. Hoy son proyectos concebidos, estructurados, acabados y dispuestos a transitar el camino hacia su materialización.

La presente entrega la acompañan las portadas de los tres proyectos señalados. Son tres libros de aproximadamente 35 páginas cada uno, que serán dados a conocer copiosa y masivamente al estamento profesoral y, también, a SUDECA por ser este el órgano jerárquico superior y supervisor de nuestra gestión pública.

No ha sido una tarea fácil la que ha llevado a cabo el estupendo y extraordinario equipo sinergico conformado por Wilfredo Camacaro, Pedro Juan Ferrer, Ana Belmonte, Carlos Ñañez, Carlos Villaverde, Felix Rodríguez Valles, Cesar Seijas, Brayan Duarte, Ana Victoria Naranjo y Ana Julia Mendez. Detrás de cada uno de los proyectos hay horas de trabajo, conversaciones, ideas compartidas y no compartidas, esfuerzos y, sobre todo, la convicción de que IPAPEDI debe reencontrarse con su razón de ser: la previsión y la seguridad social de quienes han dedicado su vida a la noble misión de ser profesores universitarios.

Advierto que no confundimos el haber alcanzado una etapa, con la culminación del camino. Convertir los sueños en proyectos ha sido un paso fundamental; convertir los proyectos en realidades es el desafío, que ahora nos reta y convoca.

Por ello procederemos en los próximos días a cumplir todos los extremos de orden normativo para convocar las asambleas parciales y de Delegados para que conozcan, sancionen y aprueben los proyectos y, así entonces, Dios mediante, hacerlos realidades.

Seguimos adelante. Hay mucha voluntad y perseverancia y sentido de responsabilidad histórica. Cuando las buenas voluntades se encuentran y trabajan en una misma dirección, lo que parecía un sueño comienza a hacerse posible. ¡Tres sueños, tres proyectos! Ahora, a convertirlos en realidades.

¡Vamos a por ello!